La exposición máxima es una estrategia legítima, y en muchos casos la correcta. Pero no es la única, y aplicarla por defecto a cualquier activo es una simplificación costosa.
Cuando conviene una representación privada
Cuando la propiedad es única en su mercado, cuando el propietario tiene razones legítimas de privacidad, o cuando una publicación amplia sin resultado dejaría una huella difícil de revertir. En esos escenarios, un proceso silencioso frente a un grupo reducido y verificado protege el valor mucho mejor.
Un activo publicado durante dos años sin cerrar no está esperando. Se está devaluando.
La decisión no debería tomarse por costumbre. Debería tomarse después de entender el activo, el mercado y el objetivo del propietario, en ese orden.


